FRAUDES EN LAS CIENCIAS DEL PASADO.
Aunque este caso fraude científico no es específicamente
del ámbito de la historia sino de arqueología, es el primero que se me ha venido a la cabeza
cuando ha aparecido el tema del fraude. Voy a tratarlo como un fraude en las
ciencias del pasado, por sus implicaciones y su cercanía. Es el caso del
fraude en el yacimiento de Iruña-Veleia en 2005, tan sonado que hasta tiene su
propia entrada en Wikipedia.
Titular de El Pais del 6 de diciembre
de 2008
Titular de El Diario.es del 10 de
junio de 2020.
Este fraude consistió en la manipulación de piezas arqueológicas
y su presentación como hallazgos extraordinarios que cambiarían la historia
del cristianismo y del euskera.Vaya, que cogieron restos cerámicos y se pusieron
creativos haciendo grabados, lo que además ha eclipsado otros hallazgos y datos
del propio yacimiento, generando confusión entre verdad y mentira. Porque
sí, se sigue excavando en Iruña-Veleia, aunque la gestión haya tenido que
cambiar de manos.
Pese a que el hallazgo pronto se puso en duda, como ha ocurrido
también con hallazgos que sí eran fiables, no fue hasta 2 años después que se
destapó que eran falsos Lo que provocó
un gran eco mediático de titulares tanto en el momento del hallazgo como después.
Y ahí creo que está el peligro y las consecuencias de esto, que van más
allá de la multa, prisión o desacreditación científica de estos arqueólogos. Porque
este caso volvió a estar en boca de todos cuando se encontró, por
ejemplo, la Mano de Irulegui.
Titular de El Debate del 16 noviembre
2022
Titular de El Diario.es del 15 de
noviembre de 2022
Por desgracia este efecto colateral del fraude científico,
la desconfianza aparece cuando se encuentran restos arqueológicos
relacionados con el protovasco, los vascones o el euskara, sobre
todo si se les da bombo en prensa o son fácilmente interpretables y reconocibles
por el público más general (debemos admitir quienes nos hemos dedicado en algún momento a la arqueología, que aunque para nosotros un hueso soldado o hasta una semilla son de una relevancia brutal, es más dificil de vender como megadescubrimiento, aunque podríamos intentarlo).
Así, vemos como los ecos de la mala praxis, el
fraude, la estafa y la búsqueda de hallazgos “únicos, increíbles y que lo cambien todo”, animadas por la prensa y la necesidad de obtención de fondos
van contra la propia disciplina científica. Porque esto lleva a que otros
hallazgos sean cuestionados, sobredimensionados o, incluso, que las
posiciones sobre ellos sean tan polarizadas y viscerales que pueden intervenir en
detrimento de la propia ciencia al no permitir el diálogo entre saberes o la propia discusión de los resultados y sus interpretaciones. Y
esto es en parte porque quienes hacemos ciencia sobre el pasado, tratamos
con material sensible para las identidades (algo que toca muy dentro y
donde las creencias personales interfieren con un fuerte autoconvencimiento, casi a modo de placebos), y donde
incluso nuestra postura como investigadoras y los sesgos, son (o deberían de
ser) razones para la autocrítica y la revisión continua.
Aitor C.: Es cuanto menos llamativo que los hallazgos que se describen como "históricos", que "añada usted la frase grandilocuente que desee", sean los que acaben siendo un fraude. Lo mismo con sus supuestos autores. Me da que hay muchos investigadores que prefieren tapar su propia mediocridad con falsificaciones que les conviertan en los más mejores.
ResponderEliminarEsos farsantes demuestran que no han entendido absolutamente nada de cómo funciona la ciencia. Nuestras disciplinas no avanzan con descubrimientos milagrosos de genios, sino con trabajo constante de miles de profesionales. Es como hacer un castillo de piedra empezando por el torreón. Su fraude perjudica a nuestras disciplinas, lo que ya es bastante grave, a la par que señala la dolorosa realidad de que mucha gente no entiende la más mínima base ética de la ciencia.
Gracias por el comentario, creo muy interesante esto que comentas de que nuestra disciplina avanza con trabajo constante de milas de profesionales. Que importanets son las redes de conocimiento.
ResponderEliminarEs curioso que la arqueología pueda tener tanto "valor político" como para mover fraudes (y exageraciones y otros males menos graves)... Muy buen trabajo
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