domingo, 1 de febrero de 2026

Tarea 4: Ideas y reflexiones tras la lecturas de los temas 3 y 4.

 

Tarea 4: Ideas y reflexiones tras la lecturas de los temas 3 y 4.

Historias y trayectorias al fin y al cabo…

Con la lectura y consulta de este tema lo primero que me gustaría destacar es que tanto los CTS como las patentes tienen su propia trayectoria histórica marcada por sus contextos, donde interfieren las necesidades e intereses de cada época y espacio. Es curioso como todos estos videos y muchos textos tienen un componente de explicación histórica, desde la historia de la ciencia (o desde la historia en general) y a la vez pocos citan la fuentes de la que sacan esa información, ¿quién investigó sobre eso? ¿de dónde sale la información? ¿cómo lo sabemos? ¿simplemente se sabe?

Por eso creo que es importante destacar desde esta mirada desde la historia la parte relativa al archivo. Esto nos muestra cómo para conocer es necesario conservar y registrar la patentes o la documentación e información relativa a la ciencia.

Los Sistemas de Ciencia, Tecnología y Sociedad (CTS):

La observación de los sistemas CTS, especialmente los que se incluyen para Navarra, me ha llevado a algunas preguntas: ¿Dónde quedan las humanidades en este tipo de planteamientos y sistemas? ¿puede haber innovación sin reflexión sobre el pasado, los conceptos y sus implicaciones? ¿Podemos pensar la Navarra del futuro sin entender la Navarra del pasado?  Cuando estos planes plantean lo que se quiere que sea Navarra en el futuro y marcan las líneas de acción y los agentes en estos planes estratégicos nuestras disciplinas quedan ocultas o son directamente invisibles. Pero me planteo, en ese I + D + i de las raíces, ¿dónde están las ciencias sociales, las humanidades y el arte? ¿dónde podrían encajar?

Una de las claves es visualizaron dentro de la ciencia, y también dentro de la empresa aunque nuestra producción puedan ser productos culturales o servicios (me vienen a la mente gestores culturales, empresas dedicadas al patrimonio, empresas de arqueología de gestión, empresas de gestión de archivos…). Estas empresas aportan en lo social, pero también se han convertidos en agentes económicos en este sistema, y muchas colaboran estrechamente con la investigación y las universidades.

Así, unido a esto creo que una de las claves puede estar en la importancia del retorno en este tipo de sistemas, un retorno que son inventos, resultados e información… Por eso, ya que nuestro ejercicio científico está pagado por dinero público, debemos de centrarnos en esa idea de “Dar respuesta a la sociedad”. Esta idea que va apareciendo ya en varios temas que hemos tratado me resuena más con el trabajo que yo puedo llegar a realizar, porque desde la historia y las ciencias del pasado damos respuesta a la necesidad de preguntas tan transcendentales como “¿de dónde venimos?”. No podemos negar que el pasado despierta interés, más allá de su utilitarismo o no, hay un gran interés en saber y conocer el pasado por parte de la sociedad aunque sea solo por ocio o para satisfacer la curiosidad.

Las patentes:

Las patentes las veo como algo muy lejano a mi ámbito de estudio, ya que como dicen desde la oficina de patentes: “las ideas no se patentan”, y nosotros, al fin y al cabo trabajamos con las ideas, explicaciones o conceptos. Aunque cuando hablan de que se patentan procedimientos y objetos, entiendo que quizá pueda haber productos derivados de las propias investigación históricas, técnicas o métodos que sean susceptibles de llegar a ser patentados.

Así, yendo a estos aspectos más relacionados con nuestro trabajo diario, lo que sí nos afectan son los derechos de autor, ya que muchas veces nuestro producto final tiene forma de libros, charlas, artículos, exposiciones…

La ética de las patentes…

Por otro lado, leer todo esto de las patentes desde la mirada de la historia y lo social, me ha hecho pensar en el extractivismo cultural, los conocimientos orales, lo intangible y la transmisión oral etc. Ese conocimiento común, patrimonio inmaterial, que no es patentado por las comunidades, pero que a veces sí lo ha sido por grandes empresas. Es decir, cómo desde la empresa y desde los poderes coloniales se ha hecho extractivismo de todo esto (con productos derivados de conocimientos y técnicas ancestrales, o incluso de obras de arte), ya que al final quien patenta es quien tiene los medios materiales (económicos) e intelectuales para hacerlo.

¿Podemos patentar algo que ya existía pero carecía de patente?

¿Se puede patentar el patrimonio común?

En teoría no, pero esto me recuerda a luchas de pueblos originarios y campesinos como la de la MST en Brasil contra los transgénicos y en favor de la soberanía alimentaria, o tantas y tantas luchas del sur global por sus semillas, sus conocimientos sobre la tierra e incluso sus medicinas ancestrales.

Poderes y patentes

Hay una lógica extractivista y colonialista en todo esto de las patentes, que lleva a extremos como el que se plantean de las patentes sobre asteroideas, genes etc. Cosas que serían de todos, ¿no? Como las ideas. Las lógicas del poder actúan aquí. El mapa de patentes sirve como muestra de los poderes económicos y tecnológicos mundiales, no tanto del conocimiento, ni de todas las formas del conocimiento.

Y al mismo tiempo las patentes protegen a quién investiga, pueden llegar a incentivar la propia investigación… y todo esto de “si no hay patentes no habrá investigación” me lleva a lo de siempre: el problema es el sistema capitalista, el querer hacer negocio con todo. Al fin y al cabo “es el mercado, amigo”.

¿Somos en esto las ciencias sociales y las humanidades incómodas por improductivas o contrarias al sistema de producción y economización?

martes, 27 de enero de 2026

Tarea 3: Sobre el fraude científico.

 

FRAUDES EN LAS CIENCIAS DEL PASADO.

Aunque este caso fraude científico no es específicamente del ámbito de la historia sino de arqueología, es el primero que se me ha venido a la cabeza cuando ha aparecido el tema del fraude. Voy a tratarlo como un fraude en las ciencias del pasado, por sus implicaciones y su cercanía. Es el caso del fraude en el yacimiento de Iruña-Veleia en 2005, tan sonado que hasta tiene su propia entrada en Wikipedia.

Texto

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Titular de El Pais del 6 de diciembre de 2008

Imagen de la pantalla de un celular

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Titular de El Diario.es del 10 de junio de 2020.

Este fraude consistió en la manipulación de piezas arqueológicas y su presentación como hallazgos extraordinarios que cambiarían la historia del cristianismo y del euskera.Vaya, que cogieron restos cerámicos y se pusieron creativos haciendo grabados, lo que además ha eclipsado otros hallazgos y datos del propio yacimiento, generando confusión entre verdad y mentira. Porque sí, se sigue excavando en Iruña-Veleia, aunque la gestión haya tenido que cambiar de manos.  

Las piezas de Iruña Veleia que levantaron las sospechas | El Correo

Pese a que el hallazgo pronto se puso en duda, como ha ocurrido también con hallazgos que sí eran fiables, no fue hasta 2 años después que se destapó que eran falsos Lo que provocó un gran eco mediático de titulares tanto en el momento del hallazgo como después. Y ahí creo que está el peligro y las consecuencias de esto, que van más allá de la multa, prisión o desacreditación científica de estos arqueólogos. Porque este caso volvió a estar en boca de todos cuando se encontró, por ejemplo, la Mano de Irulegui.

Titular de El Debate del 16 noviembre 2022

Imagen de la pantalla de un celular

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Titular de El Diario.es del 15 de noviembre de 2022

Por desgracia este efecto colateral del fraude científico, la desconfianza aparece cuando se encuentran restos arqueológicos relacionados con el protovasco, los vascones o el euskara, sobre todo si se les da bombo en prensa o son fácilmente interpretables y reconocibles por el público más general (debemos admitir quienes nos hemos dedicado en algún momento a la arqueología, que aunque para nosotros un hueso soldado o hasta una semilla son de una relevancia brutal, es más dificil de vender como megadescubrimiento, aunque podríamos intentarlo). 

Así, vemos como los ecos de la mala praxis, el fraude, la estafa y la búsqueda de hallazgos “únicos, increíbles y que lo cambien todo”, animadas por la prensa y la necesidad de obtención de fondos van contra la propia disciplina científica. Porque esto lleva a que otros hallazgos sean cuestionados, sobredimensionados o, incluso, que las posiciones sobre ellos sean tan polarizadas y viscerales que pueden intervenir en detrimento de la propia ciencia al no permitir el diálogo entre saberes o la propia discusión de los resultados y sus interpretaciones. Y esto es en parte porque quienes hacemos ciencia sobre el pasado, tratamos con material sensible para las identidades (algo que toca muy dentro y donde las creencias personales interfieren con un fuerte autoconvencimiento, casi a modo de placebos), y donde incluso nuestra postura como investigadoras y los sesgos, son (o deberían de ser) razones para la autocrítica y la revisión continua.  

martes, 20 de enero de 2026

TAREA 2: La caja de pensar.

 

HISTORIA CULTURAL, NUEVA HISTORIA CULTURAL E HISTORIA DE GÉNERO. PARADIGMAS DE CRISIS, REVOLUCIÓN Y CUESTIONAMIENTO DE LA VIGENCIA DE LA NOVEDAD.

“Aunque el pasado no cambie, la historia debe de escribirse de nuevo en cada generación para que el pasado siga siendo inteligible” (Burke, 2006,  Las formas de historia cultural, p. 239).

La historia de la ciencia histórica nos muestra como desde el siglo XIX la disciplina ha vivido diferentes momentos que podríamos ubicar en las etapas de Kuhn: la 1ª de la ciencia inmadura, la 2ª Ciencia madura (normal), la 3ª Ciencia en crisis, la 4ª Ciencia revolucionaria y la 5ª Resolución: vuelta a ciencia normal. De hecho, incluso podríamos ubicar esa ciencia histórica positivista como como perteneciente a la primera etapa de ciencia inmadura visto el desarrollo posterior y complejización de la disciplina.

En esta entrada de blog quiero partir desde las perspectivas historiográficas que yo empleo en mis investigaciones para cuestionar, brevemente porque esto podría dar para mucho, tanto su vigencia actual como los nuevos, o no tan nuevos, paradigmas surgidos tras crisis y revoluciones historiográficas. Sin embargo, la mirada en perspectiva histórica hacia la localización de los cambios de paradigmas surgidos en contextos históricos concretos y la mirada sobre la ciencia histórica actual nos podría llevar a cuestionar hasta qué punto estas revoluciones o nuevos paradigmas se han generalizado, y también a ver la permanencia de ciertas formas de historia o entender la historia.

Actualmente yo posiciono mi trabajo en la historia de género y la historia cultural que sigue las líneas de Peter Burke, en lo que se llamó la Nueva historia cultural. Término que hace alusión de alguna manera a la 4ª etapa de Kuhn. Pero, como dice Burke, lo nuevo pronto deja de serlo y en el siglo XXI ha dejado de tener sentido hablar de Nueva historia cultural y se debería hablar de Historia cultural, lo que la ubicaría más en esa 5ª etapa de normalización. Aunque con este nombre, evidetemente no podemos pensar que las historiadoras culturales actuales utilizamos los mismo paradigmas que las primeras corrientes de la historia cultural que han quedado en esa primera o segunda etapa de ciencia común entrada en crisis. Así, la “nueva” historia cultural responde a las inquietudes y la mirada del propia tiempo en el que se está realizando la investigación, una historia cultural que no renuncia a lo social, y por supuesto, tampoco a la historia de género y a la historia subalterna.

¿Podríamos considerar a esta forma de pensar la historia cultural como un paradigma de ciencia revolucionaria, o estaría en la fase de resolución como nueva paradigma instaurado?

Para pensar sobre esto y sin irme a los orígenes de la disciplina histórica, me gustaría empezar poniendo el foco en la escuela de Annales y en la historia social, y como estas disciplinas que pusieron el foco más allá de los grandes nombres y eventos hacia los anónimos se vieron cuestionadas y que fueron enriquecidas gracias a la aparición de las anomalias por quienes buscaron más allá de esos anónimos a las anónimas. Cuestionamiento que también se ha dado con el paso desde la historia de las mujeres, que tendría una visión más positivista de recuperación de grandes nombres y protagonistas; hasta la historia de género, donde se hace un  análisis de los mecanismos de poder, la construcción del género, las miradas hacia los otros etc. De este modo, las perspectivas feministas y decoloniales suponen la entrada en crisis de ciertos modelos y acercamientos, lo que nos lleva a pensar en la historia de género y la historia subalterna como etapa de crisis, anomalías y revolución, cuya vigencia sigue a día de hoy presionando a la ciencia histórica, pero que en algunas ámbitos ya empieza a constituir el nueva paradigma y ciencia común.

“la escasez de testimonios sobre los comportamientos de las clases subalternas del pasado es fundamentalmente el primer obstáculo, aunque no es el único, con el que tropiezan las investigaciones históricas” (Ginzburg, 2023, El queso y los gusanos, p. 13). 

Los cuestionamiento y anomalías que han supuesto la historia de género, las perspectivas decoloniales, los estudios culturales y los estudios subalternos han llevado a subrayar la necesidad de mirar más allá, y de unir lo social, con las mentalidades y la cultura. Estas advertencias y cuestionamientos han hecho que tome fuerza esta “ciencia revolucionaria” que, aunque esté cada vez más cerca de ser “ciencia común” sigue suponiendo incomodidades y complejidad metodológica a la ciencia histórica. 


sábado, 13 de diciembre de 2025

Ejercicio 2 y 3: La revisión por pares. Reflexionando sobre el proceso.

 

Revisión por pares: Una reflexión sobre el proceso.

Por un lado, juzgar un trabajo que yo no he realizado me ha parecido interesante por las expectativas de descubrir las ocurrencias de las personas que lo han redactado y poder leer sobre nuevas ideas. Por otro, me ha parecido complejo de juzgar el trabajo que hay detrás y cómo la otra persona que puede sentir al leer las sugerencias de mejora. Es complicado corregir un texto cuando no conoces profundamente el tema, por lo que las correcciones a veces solo pueden ser formales.

Con respecto a la plantilla, creo que esta no tenía todos los huecos que me hubiese gustado. Creo que las tres preguntas del principio sobre adecuación al no poder hacer comentarios para explicarlas se quedan algo cortas. Incluiría algunos aparatados como redacción, imágenes, datos etc. En este sentido poder enviar anotaciones y comentarios incluidos en el texto me parece la mejor opción para señalar las mejoras, pero también entiendo que para los editores y para poder ser más efectivos este tipo de plantillas hacen un barrido rápido de si algo es o no apto.

Tras revisar dos artículos modificaría el mío para mejorarlo ya que me he dado cuenta de que se me olvidó poner la lista de referencias bibliográficas. Por otro lado, quizá hubiese separado los apartados de discusión de resultados y conclusiones.

Para terminar, con respecto a las correcciones,  me han parecido interesantes de cara a mejorar el texto. De hecho, si tuviese que publicarlo las hubiese agradecido mucho por haber servido para detectar errores, olvidos y posibles mejoras. Por otro lado, también entiendo que en algunos casos, si implican tirar por la borda el trabajo realizado o volver a empezar (como sería registrar las horas de despertar que no fueron registradas) puedan ser inviables o desalentadoras. 

viernes, 5 de diciembre de 2025

Ejercicio 1: Jugando a escribir un artículo (IMRAD).

 UBI SUNT. Análisis del olvido de libros de forma reiterada en casa.

MANRIQUE, J. Investigadora predoctoral en formación del Gabinete Caligari[1].

Abstract:

This autoreferential study presents a qualitative self-analysis of the recurring forgetfulness of my book bag intended for daily work at home. Through two months of systematic observation, complemented by a field diary with emotional illustrations and a structured database, patterns of forgetfulness were identified across the week and related to situational and emotional factors. Results indicate particularly high rates of forgetfulness on Mondays and Fridays, an increase during December on mid-week days, and a clear influence of morning routines and previous-day activities. These findings align with prior research on prospective memory lapses and highlight the role of stress, routine transitions, and cognitive load. The study suggests that targeted behavioral adjustments may help reduce the frequency of such everyday memory failures.

Key words: prospective memory, daily forgetfulness, qualitative analysis, routines, self-observation

Resumen:

Este estudio autoreferencial presenta un autoanálisis cualitativo del olvido recurrente en casa de la bolsa de libros destinada al trabajo diario. A lo largo de dos meses se registraron de forma sistemática los episodios de olvido, complementados con un diario de campo ilustrado y una base de datos estructurada para el análisis gráfico. Los resultados muestran altas tasas de olvido los lunes y viernes, un incremento en los días centrales de diciembre y una clara relación con las rutinas matutinas y las actividades del día previo. Estos hallazgos coinciden con estudios previos sobre fallos de memoria prospectiva y evidencian la influencia del estrés, las transiciones de rutina y la carga cognitiva. El estudio sugiere que ajustes conductuales específicos pueden contribuir a disminuir la frecuencia de estos fallos cotidianos.

Palabras clave: memoria prospectiva, olvido cotidiano, análisis cualitativo, rutinas, autoobservación


 

Introducción

El olvido recurrente de objetos cotidianos constituye un fenómeno frecuente en mi persona pero poco explorado desde una perspectiva introspectiva y cualitativa. En este estudio se analiza, mediante autoobservación sistemática, la reiterada situación de dejar en casa la bolsa de libros destinada a su uso en el gabinete de investigación. A partir del registro de cuántas veces ocurre este olvido, las prácticas y hábitos, y qué libros se ven afectados, se busca identificar patrones, causas subyacentes y posibles estrategias de mejora. Este enfoque pretende responder a una cuestión central: ¿se trata de un comportamiento caótico sin remedio, o existen factores concretos que permiten intervenir y corregir el hábito? El objetivo final es comprender el proceso de despiste y proponer soluciones prácticas que contribuyan a minimizarlo. En definitiva, dar respuesta a la pregunta que tantas veces me hago como investigadora cuando llego al trabajo sin los libros y que otros tantos investigadores e investigadoras a lo largo de la historia se habrán hecho alguna vez: ¿ubi sunt?

1.   Metodología

Para abordar la pregunta de investigación relativa a las causas del olvido frecuente de libros en casa por parte de la autora se ha aplicado una metodología mixta cuantitativa y cualitativa con el fin de alcanzar una respuesta holística que permitan dar soluciones a corto y largo plazo.

El estudio se desarrolló mediante un diseño cualitativo basado en autoanálisis sistemático, siguiendo enfoques de observación introspectiva previamente aplicados en investigaciones de hábitos cotidianos (Melchor, 2019; Gaspar & Baltasar, 2021). La recopilación de datos se llevó a cabo durante los dos últimos meses del contrato laboral del año 2025, periodo en el que se registró cada episodio en el que la bolsa de libros fue olvidada en el domicilio de la autora y no llegó a su destino. Este registro incluyó la fecha, el contexto temporal, los materiales afectados y las circunstancias subjetivas asociadas al olvido, atendiendo a las recomendaciones de microdocumentación experiencial propuestas por Sandoval y Rojas (1609).

En paralelo, se elaboró un diario de campo con anotaciones cualitativas y con ilustraciones que representaran los estados de ánimo de la investigadora durante cada incidente. Este recurso gráfico-emocional permitió complementar la información narrativa y facilitar la interpretación de matices afectivos difíciles de captar mediante descripciones únicamente textuales, en línea con metodologías visuales emergentes en investigación personal (Salazar y Frías, 1610).

Figura 1 Registro semanal de emociones

 

Toda la información recopilada a través de esta herramienta fue posteriormente volcada en una base de datos estructurada, desde la cual se generaron representaciones gráficas que han permitido identificar tendencias, frecuencias y posibles correlaciones entre variables situacionales y emocionales. El análisis se realizó combinando categorización cualitativa y visualización descriptiva de datos, siguiendo marcos mixtos de interpretación reflexiva (Barrenechea, 2018). Esta aproximación permitió obtener una visión integral del fenómeno del olvido librero, articulando tanto sus dimensiones conductuales como afectivas.

2.   Resultados

El análisis de los registros obtenidos durante los dos meses de observación reveló patrones claros en la frecuencia del olvido de la bolsa de libros. En términos semanales, los datos muestran una incidencia especialmente elevada al inicio y final de la semana laboral: el 100% de los lunes y de los viernes se produjo el olvido. Los martes registraron un 90%, mientras que la frecuencia disminuyó significativamente los miércoles (50%) y jueves (45%), indicando una tendencia a la mejora conforme avanza la semana, seguida de un repunte final. Los datos son diferentes entre el mes de noviembre y el mes de enero, con un aumento de un 10% de olvidos los miércoles y los jueves.

El diario de campo evidenció además la influencia de factores situacionales y emocionales. Los días en los que se realizó un desayuno sin prisas, incluyendo la toma de café con tostadas, registraron menos episodios de olvido en comparación con las mañanas caracterizadas por las prisas o interrupciones en la rutina. A nivel emocional también se detecta un cambio significativo ya que el registro emocional detectó una mayor tranquilidad y felicidad frente a un mayor estrés.  Esto Las ilustraciones asociadas a esos días reflejaron estados de ánimo más estables y organizados, lo que coincide con una menor tasa de incidentes.

Asimismo, la actividad realizada el día anterior mostró una relación perceptible con el comportamiento observado. Tras las jornadas en las que se asistió a clases de francés, el porcentaje de olvido fue notablemente mayor, mientras que después de sesiones de pilates la incidencia disminuyó. Esta variación sugiere que el tipo de actividad previa, probablemente por su carga cognitiva o por la forma de estructurar la rutina nocturna, influye en la probabilidad de recordar la bolsa al día siguiente. En conjunto, los resultados apuntan a una combinación de factores temporales, emocionales y contextuales que condicionan la aparición del olvido.

Gráfico, Gráfico de barras

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Gráfica 1: Porcentaje de olvidos a lo largo de la semana. 

En cuanto a la tipología de los libros, esta ha resultado irrelevante al dar resultados no concluyentes pues todos los libros han sido olvidados a la vez y por igual.

3.   Análisis de los resultados

Los datos obtenidos para los meses de noviembre y diciembre de 2025 permiten identificar patrones consistentes en la frecuencia del olvido de la bolsa de libros, a la vez que revelan variaciones significativas entre ambos meses. En primer lugar, se observa una estabilidad casi total en los días más problemáticos de la semana: tanto lunes como viernes mantienen un 100% de olvidos en ambos periodos, lo que sugiere que las dinámicas propias del inicio y del cierre de la semana actúan como desencadenantes persistentes, posiblemente vinculados a la desorganización tras el fin de semana y al cansancio acumulado antes del descanso.

Sin embargo, las diferencias más relevantes aparecen en la mitad de la semana. Mientras que en noviembre los miércoles y jueves presentan porcentajes moderados (50% y 45%, respectivamente), en diciembre estos valores aumentan notablemente hasta el 70% y el 65%. Esta tendencia indica un empeoramiento del desempeño cotidiano a medida que avanza el otoño, que podría relacionarse con un incremento de la carga laboral, un mayor cansancio o la acumulación de obligaciones propias del fin de año. Sin embargo, conocimiento el sujeto de estudio, son los festivos y pensar ya en Navidad lo que causa mayores despistes.

La comparación entre meses refuerza además la idea de que el olvido no responde únicamente a la rutina diaria, sino a factores situacionales y emocionales ya identificados en los registros cualitativos: los días con prisas y sin un desayuno tranquilo presentan tasas de olvido más elevadas, al igual que las jornadas posteriores a actividades cognitivamente exigentes como las clases de francés. Es posible que en diciembre, con mayores niveles de estrés o cansancio, estos factores hayan intensificado su impacto, siendo la cercanía de las fiestas y la cantidad de eventos sociales un factor disparador.

En conjunto, los resultados muestran un patrón global de alta incidencia del olvido, con variaciones modulares en función del día de la semana y del contexto personal, y apuntan a la necesidad de explorar estrategias de intervención que actúen especialmente en los días de mayor vulnerabilidad y en aquellos momentos en los que el estado anímico o la presión temporal afectan la organización diaria.

4.   Discusión de resultados y conclusiones

Los resultados obtenidos en este estudio muestran que el olvido reiterado de la bolsa de libros sigue patrones temporales coherentes con lo reportado en investigaciones previas sobre olvidos cotidianos y fallos de memoria prospectiva. En particular, el predominio de los olvidos al inicio y final de la semana coincide con los hallazgos de Osuna y Prieto (2020), quienes observaron que los lunes y los viernes concentran la mayor cantidad de descuidos relacionados con materiales de trabajo debido a la transición entre rutinas y a la fatiga acumulada.

Del mismo modo, el incremento observado en los niveles de olvido a mitad de semana durante diciembre encuentra paralelismos en el estudio longitudinal de Campos y Riveras (2021), que apunta a un empeoramiento progresivo de la memoria operativa en periodos de mayor carga laboral o estrés estacional, destacando específicamente el mes de diciembre como uno de los más vulnerables. Este fenómeno fue atribuido a un efecto de congestión cognitiva, en el que el exceso de demandas externas reduce la capacidad para mantener la atención en tareas rutinarias. Esta afección de las fiestas es común en todas aquellas personas que no es el Grinch.

La relación entre el contexto emocional, desayunos con calma frente a mañanas caóticas, y la frecuencia de olvidos también se alinea con la literatura existente. Según Vives (2019), los descuidos tienden a disminuir cuando la mañana comienza con una rutina estable y sin prisas, debido a la activación más gradual de los sistemas atencionales. En esta misma línea, la influencia de la actividad del día anterior confirma lo propuesto por Núñez y Balboa (2022), quienes encontraron que actividades cognitivamente demandantes, como el aprendizaje de idiomas, incrementan la probabilidad de olvidos al día siguiente, mientras que actividades más corporales o reguladoras, como el pilates o el yoga, tienden a reducirla.

En conjunto, los resultados de este estudio no solo reproducen los patrones descritos por investigaciones similares, sino que también refuerzan la idea de que el olvido cotidiano no es un fenómeno aleatorio. Por el contrario, parece estar profundamente influido por factores cronológicos, emocionales y contextuales. Los datos sugieren que intervenir sobre elementos modulares, rutinas matutinas, organización del día anterior, gestión del estrés, podría reducir significativamente la incidencia del comportamiento observado. Esto abre la puerta a futuras líneas de investigación centradas en estrategias personalizadas de organización y en la comprensión más fina del impacto del estado anímico sobre la memoria prospectiva.

En síntesis, los resultados de esta investigación confirman que el olvido recurrente de la bolsa de libros no responde a un simple rasgo de desorganización personal, sino a la interacción de múltiples factores temporales, emocionales y contextuales. Vaya que soy un poco desastre, pero todo tiene un por qué y atendiendo a la causas puedo mejorar. Aunque persisten días y temporadas especialmente vulnerables la evidencia sugiere que existen márgenes de mejora claros, hay esperanza. Este estudio, por tanto, invita a considerar los olvidos no como fallos inevitables, sino como oportunidades para intervenir sobre los hábitos y optimizar la autorregulación diaria.



[1] Esta investigación ha sido financiada gracias al dinero en gasolina que me he ahorrado desde que hay libros que se pueden consultar íntegros en Internet. Ahorros con los que la Unión de Despistados Anónimos ha creado el fondo MANRIQUE-SUNT 2030 para el Gabinete Caligari.

lunes, 3 de noviembre de 2025

Presentación, un camino que empieza con una pregunta.

 Soy IratiZur, doctoranda del programa en Humanidades y Ciencias Sociales. Investigo sobre jóvenes y juventud en la Primera Edad Moderna navarra desde la historia social, cultural y de género. 

La pregunta de tesis que da inicio a esto sería: ¿Cómo era ser joven y cómo se entendía la juventud en la Primera Edad Moderna (siglos XVI-XVII) en el occidente cristiano tomando como espacio el Reino de Navarra y el Bearn?

Tarea 4: Ideas y reflexiones tras la lecturas de los temas 3 y 4.

  Tarea 4: Ideas y reflexiones tras la lecturas de los temas 3 y 4. Historias y trayectorias al fin y al cabo… Con la lectura y consulta...